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El Tribunal Administrativo de Santander ordenó a la Administración Municipal de Floridablanca y al Banco Inmobiliario, BIF, «realizar los estudios jurídicos pertinentes» para la «rescisión del contrato suscrito el 20 de junio de 2006 con la Constructora Cañaveral», por medio del cual la Alcaldía adquirió el predio destinado a la ejecución del programa de vivienda de interés social de Altos de Bellavista.
Al comunicar la novedad, el gerente del BIF, Armando Lozada Arocha, anunció que, por intermedio del departamento jurídico de su entidad, procederá de inmediatoa dar cumplimiento a esta disposición.
Lo que el Tribunal dice, en conclusión, de acuerdo con el director del BIF, es que «si la derogatoria no se concreta en el corto o mediano plazo, o si ésta resulta infructuosa, la Administración debe buscar la manera de aprovechar el lote para un uso conveniente a los intereses de a comunidad».
En la misma providencia, el Tribunal descongeló los recursos destinados a la construcciónde vivienda en Floridablanca, los cuales no pudieron ser utilizados durante un año, aproximadamente, hecho que impidió la adopción de decisiones alternativas para resolver el problema de Altos de Bellavista, precisó el director del Banco Inmobiliario.
La decisión del Tribunal Administrativo de Santander revoca un fallo proferido el 17 de junio pasado por el Juzgado Décimo del Circuito Judicial Administrativo de Bucaramanga ---- en respuesta a una acción popular interpuesta por Oscar Alfonso Rueda Gómez contra el municipio de Floridablanca----, y aparece firmada por la Magistrada Ponente, Francy del Pilar Pinilla Pedraza y los también magistrados Julio Edisson Ramos Salazar y Milciades Rodríguez Quintero.
La sentencia de segunda instancia del Tribunal permite avanzar en el proceso que obstinadamente impulsa el alcalde Florideño, Eulises Balcázar Navarro— desde antes de su posesión, en 200—, con el fin de buscar una salida al problema de Altos de Bellavista de modo que los beneficiarios de este programa puedan obtener finalmente sus viviendas, concluyó Lozada Arocha.
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